Operación de las Fuerzas Militares afecta la estructura armada del Frente 33 en el Catatumbo
A las 22:00 del 10 de octubre de 2026, en cumplimiento de su deber constitucional, las Fuerzas Militares de Colombia, realizaron una operación conjunta, coordinada e interinstitucional contra el Grupo Armado Organizado Residual ‘Frente 33’, facción de alias ‘Calarcá’, en la región del Catatumbo, Norte de Santander.
Los objetivos militares fueron previamente identificados y delimitados. El planeamiento contempló medidas para proteger a la población civil, en observancia de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución establecidos por el Derecho Internacional Humanitario.
Labores de inteligencia permitieron identificar campamentos, un búnker y áreas preparadas con artefactos explosivos improvisados. Estas condiciones llevaron a determinar el empleo del componente aéreo, seguido del ingreso de unidades terrestres para asegurar y registrar el sector. Durante las acciones en tierra, tres soldados resultaron heridos por la activación de un campo minado en áreas aledañas al campamento.
Como resultado de la operación, cuatro integrantes del ‘Frente 33’ murieron en desarrollo de operaciones militares, tres hombres y una mujer. De acuerdo con información del Instituto Nacional de Medicina Legal, esta última corresponde a una adolescente de 16 años, quien se encontraba en función continua de combate.
En estas acciones fueron incautados diez fusiles, una ametralladora, dos armas cortas, 57 cargadores y más de 3.860 cartuchos de diferentes calibres. Igualmente, fueron localizados tres campamentos con capacidad para 36 integrantes de esta estructura con funciones continuas de combate, tres áreas preparadas con artefactos explosivos improvisados y un búnker.
“Las Fuerzas Militares condenan, una vez más, el reclutamiento e instrumentalización de menores por los grupos armados, práctica que los expone a las hostilidades de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario”, señaló el ministro de Defensa.
El propósito de esta operación fue proteger a las comunidades rurales de Tibú del accionar armado del GAOr frente 33 y el ELN en esta región. En su confrontación armada, estos grupos han destruido numerosas viviendas mediante ataques indiscriminados con drones cargados con explosivos y han sembrado campos minados que persisten en la región, poniendo en riesgo a la población civil y a los miembros de la Fuerza Pública que desarrollan operaciones en la región. Estas afectaciones a las viviendas de la zona fueron documentadas mucho antes de la ejecución de esta operación.
El Gobierno nacional reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía, la defensa del territorio y el orden constitucional. El Estado continuará empleando sus capacidades legítimas, en el marco de la Constitución, la ley y el Derecho Internacional Humanitario.
Material incautado y hallazgos
Como resultado de la operación se reportó la incautación de:
• 10 fusiles.
• Una ametralladora.
• Una pistola y un revólver.
• 57 proveedores.
• 3.867 cartuchos de diferentes calibres.
• Dos miras ópticas.
• Material de intendencia.
• Tres celulares.
Asimismo, durante el registro del área fueron localizados:
• Tres campamentos con capacidad aproximada para 36 integrantes de esta estructura con funciones continuas de combate.
• Tres áreas preparadas con artefactos explosivos improvisados.
• Un búnker.
• Cinco brazaletes alusivos a las FARC.




